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lunes, 29 de noviembre de 2010

Mi primera vez


¿En qué estais pensando, eh?. Más de uno pondrá la frasecita en Google pensando encontrar...

Pues como que no va de eso; esto va, simplemente, de mi primera vez como usuario de Renfe/Adif; siento desilusionar al personal

Veréis. Hará por lo menos 25 años que no viajaba en el servicio público que subvenciono con mis impuestos y que es el tren, cuando, me surge un viaje relámpago a Segovia que no podía retrasar. Viendo como está el tiempo de malo con heladas fuertes y riesgo de nevadas, y al tener que ir yo solita tomo la "arriesgada" decisión de ir en tren, me compensaba por precio y tranquilidad.

Como resulta que la "pensión" la tengo gratis, y habiendo tan mala combinación de horarios decido salir el Jueves en el de las 19:30 y volver el sábado en el de las 8:30, de esta manera tengo un día completo para resolver los temas que me llevan a Segovia.

Llego a la estación con media hora de adelanto, porque pienso que mejor esperar que no sé muy bien como funciona el tema después de tantos años. Subo al andén, antes de que anuncien la llegada, para posicionarme bien y buscar mi vagón, pues llevo reserva. Según "mi" lógica, pienso que los números van del 1 al que sea desde la máquina hacia la cola. PUES NO, iba en orden inverso... a correr tocan. Me pongo delante de la puerta..... Y QUE NO SE ABRE...., resulta que tengo que darle a un botoncito del que nadie me había advertido. Subo, busco mi asiento, saco mi libro, calculo la hora de llegada y me relajo con el relato que estaba leyendo, pensando que los monitores o bien la megafonía me avisarían del momento de la llegada. NO, no sucedió. Para el tren, miro a derecha e izquierda ¡¡¡¡ no veo el andén !!!! porque la luz del interior es tan intensa que no permite ver el exterior ¡¡¡ quién demonios habrá diseñado estos vagones!!!! Pero....es que ¡¡¡¡ me quedo dentro del tren y me paso de Segovia!!!! ¿ por qué? PORQUE ..... TENIA.... QUE... HABER.... DADO.... AL ... BOTONCITO.... DE .... MARRAS.... PARA ... ABRIR.... LA.... PUERTA.....¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ¿quién sabe eso? !!!!!!!, ¡¡¡ ¿dónde lo explican? !!!. Tanta modernidad que lo hacen hasta complicado, para los novatos.

Total, que termino el viaje en Madrid/Chamartín que era la siguiente parada.¡¡¡ Fantástico !!!! ¿y ahora? Voy a atención al cliente y me dicen que a esas horas ya no tengo trenes a Segovia, que tengo que esperar al de las 8 de la mañana. No me quedó más remedio que movilizar a la gente y que pasaran a recogerme y me llevaran a mi auténtico destino ¡¡¡¡ SEGOVIA!!!.

Pero no ha acabado todo. Llegó el sábado. Me presento en la estación a las 8 de la mañana, pensando que ya había adquiro una gran experiencia en el uso del servicio público. Pero un ding-dong, cuando entraba por la puerta avisa de que hay que pasar al control de bultos ¿?¿?¿ ( en Burgos no existe ese "servicio", por lo que no había pasado por esa experiencia a la ida). Paso por el scaner mi bolso; me asomo y el tren que no está. Me quedo en una especie de pequeño saloncito porque fuera hacía un frío de mil demonios, cuando un chavalete muy simpático me dice que eso lo podía haber hecho más tarde que avisan con mucha antelación......gggrrrrrr, y yo sin desayunar por pretender hacerlo en la estación.

Esta vez llegan dos trenes enganchados por las locomotoras. Los primeros vagones con número irreconocibles ¡¡ ya estamos!!!, pensé. "Primeros vagones destino tal ", dice la megafonía, pero claro, como a la ida los primeros vagones eran los últimos....y como ya he dicho que los números ni se veían. ¡¡ qué calores comencé a tener, me sobraba toda la ropa!!.

A pesar de los nervios, fui capáz de ver que en el segundo tren se veían bien los números ¡¡ por fin!!. Ya he conseguido sentarme... pero ahora... ahora no saco el libro ni harta de vino. Yo a controlarlo todo que esto parece un viaje surrealista.

Cuando, por la hora, calculo que estoy llegando a Burgos, comienzo a prepararme, que el botoncito ya no me va a tocar las narices, que yo me bajo en Burgos como dos y dos son cuatro. Y claro, tanto precipitarme resulta que me sitúo junto a las puertas como unos 15 minutos antes, allí medio estorbando a los que iban y venían al coche/restaurante.

¡¡ Por fin en casa !!! No, no, casi en casa que no es lo mismo.

En la estación veo que faltan ¡¡¡¡¡ 35 MINUTOS !!!!, para que llegue el autobús urbano. Pues nada, que hace un día de perros, cogeré un taxis.

Salgo de la estación ¿ y los taxis? missing, NI UNO. Le pregunto a una señorita que estaba haciendo cola y me dice que había tres, y claro, viniendo el tren a tope... han desaparecido. Allí me quedo, pero de repente una veintena de personas que estaban en la parada del bus y que, claramente, no eran de Burgos, descubren que allí no se cogen los taxis y se cambian de acera y se colocan de tal manera que la señorita primera se queda la última. Comienza la bronca, que si estoy yo la primera, que si de eso nada estamos nosotros, que si ustedes estaban en el lugar equivocado, que si hubieran leído lo que pone en el suelo, que si yo lo hice, que de eso nada que yo soy la primera, que hemos llegado antes que usted........ brrrrrrr.

Esto ya era el colmo de los colmos para mi cabeza. Ya harta del dichoso viajecito y aunque no llevaba ropa adecuada para pegarme un buen paseo decidí dejar la cola y bajar andando hasta el G3. Allí no tendría problemas de autobuses, total era elegir entre 35 minutos de bus, minutos "X" de taxis pasando frío o 20 minutos andando y esperar, como mucho 5 minutos al autobús. Y es que nos han puesto la estación en el culo del mundo.

Total, llegué a casa sobre las 11 y media tiritando, con los pies entumecidos y las manos que no eran mías. Me acurruqué junto al radiador, me cambié de ropa, me prepararon una buena taza de chocolate para entrar en reacción y me metí en la cama dónde he estado el resto del fin de semana estornudando, moqueando y tiritando.

Y es que vestir de "monina" con faldas, medias y zapatos, está reñido con andar a la intemperie haciendo estas temperaturas.

¡¡¡ Viva el transporte público: tren, bus urbano y taxis !!!. Y luego nos animan a que lo usemos...¡¡ Y una M--RD-.!!.

7 comentarios:

Nebur Zerep dijo...

Pues la alta velocidad que es, supongo, la que habrás utilizado, funciona bastante bien. El resto sí que es, como dices en el post, surrealista. He viajado bastante los últimos años en trenes regionales, y raro es el viaje en el que no descubres algo nuevo. La primera vez que fui en tren a Burgos, por ejemplo, me llamó la atención que, después de entrar el tren en la estación de Palencia, fuera luego "marcha atrás" hacia Burgos. Desde luego, en esos viajes hay que estar preparado para todo tipo de sorpresas, pero los que he hecho en alta velocidad han sido verdaderamente plácidos y sin sobresaltos de ningún tipo.

ZáLeZ dijo...

Hola Esperanza:
Espero que no te moleste que mientras leía tu relato se me escapara más de una leve risa. Resulta casi divertido para el que lo lee y no lo sufre, pero veo que no te hizo nada de gracia la "aventura".
Me ha gustado como lo describes.
Hay material para hacer un guión de una pequeña película y te aseguro que iba a ser divertida.
Eso pasa cuando uno se acostumbra a tener medio propio de locomoción.
Un cordial saludo,

Esperanza dijo...

Nebur: Yo no sé si un Alvia es o no de alta velocidad, pero desde luego las cosas han sido como te las cuento. El tren, después de mi experiencia y como no hay manual de instrucciones,. no está hecho para que viaje la gente, así como de nueva, si antes no lo ha hecho en compañía, y nunca mejor dicho, de un experto.
Saludos

Esperanza dijo...

Zalez: Para nada me molesta que te lo pasaras bien, eso sí te digo, que no es cuestión de que nos acostumbremos al coche particular, es cuestión de que, de alguna manera, te indicaran como tienes que actuar si te montas en el tren. Estoy segura que habrá gente que tenga experiencias similares
Saludos

Nebur Zerep dijo...

Sí, los ALVIA son alta velocidad. Van por la línea de ancho ibérico y luego aprovecha la de alta velocidad (o al revés). Son trenes muy modernos. No hay color entre ellos y los de media distancia. También son más caros, claro.

Pero aparte de eso me parece normal lo que te sucedió. No será el primer ni el último caso. Como por Valladolid se advierte perfectamente la ciudad uno se confía luego con Segovia. Pero resulta que la estación de Segovia está alejada de la ciudad, y si de día casi no se aprecia, de noche menos. Y luego, claro, como en Segovia baja menos gente...

Lo de la parada de taxis ya es typical spanish. No sé cómo estarán esos caminos, pero ya es vergonzoso que sabiendo de sobra que había alguien esperando donde es debido antes que tú, le hagas marcharse de esa manera.

Una mirada... dijo...

Bienvenida, Esperanza, a la aventura de los trenes regionales, donde el surrealismo tiende su manto a lo largo del trayecto. Me considero, sin modestia alguna, un experto en vivencias descacharrantes patrocinadas por Renfe: Desde tener que apearme del tren, pala en mano, para colaborar en deshacer montículos de nieve, hasta ver cómo el tren pasa de largo por el apeadero donde debía subirme porque el maquinista no vislumbró a las personas que esperábamos en el andén... No obstante, adoro viajar en "mi" trenecito.

El AVE, claro, es otra historia.

Esperanza dijo...

Mirada:
Pues yo...poco animada he quedado, aunque si la situación obliga...
Saludos