• El arte, la gloria, la libertad se marchitan, pero la naturaleza siempre permanece bella. Lord Byron
  • La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia. Sócrates
  • La belleza de las cosas existe en el espíritu del que las contempla. David Hume
  • De las nubes más negras, cae agua limpia y fecunda. Proverbio chino

jueves, 21 de febrero de 2008

Ingenieros de Primera

(Logo visible en la página de Ingenieros de Primera)
Así se llama la web que el colectivo de Ingenieros e Ingenieros Técnicos de Informática abrió a raiz de la Declaración de Bolonia por la que España tenía que adaptar su marco formativo y sus titulaciones universitarias siguiendo las pautas que marca el acuerdo a nivel europeo.
Al ser carreras que aún no han conseguido que el Ministerio las dote de competencias, se encuentran con que, cuando entre en vigor el año 2010, los titulados en esta rama no obtendrán el título de Ingenieros, sino, por el contrario el de Grado o Postgrado.
Desde este blog les doy mi apoyo incondicional.
Sacar una ingenieria, sea de la clase que sea, no sale barata en esfuerzo, trabajo y sacrificio por parte del alumno y por lo tanto considero que este colectivo debe estar al mismo nivel y consideración por parte del Ministerio que cualquiera de los otros títulos de Ingenieria de la Escuela Politécnica.
Mi humilde opinión me hace pensar, que uno de sus problemas puede ser que se trata de una titulación relativamente nueva, por eso el Ministerio no le quiere conceder las atribuciones que cualquier profesional de este nivel de formación tendría en cualquier otra especialidad.
Ello les lleva a una situación ,en el ámbito laboral, que no está acorde con su preparación. Podrán hacer toda clase de investigaciones y trabajos y llevarlos a cabo pero jamás podrán firmarlos como algo propio.
Esa falta de competencias provoca, además, que exista mucho intrusismo profesional y cualquier persona con menos preparación pueda ocupar esos puestos con lo que económicamente también están discriminados. Pongamos un ejemplo muy claro. Una persona que ha leído mucho de medicina nunca podrá ejercer de cirujano, pero si esa misma persona ha leído mucho a cerca de lenguajes de programación podrá ocupar los puestos de los ingenieros informaticos, lo dicho, intrusismo consentido por parte del Ministerio.
También, debemos tener en cuenta, que la informática forma parte de nuestra vida diaria. Los móviles, los coches, los televisores..... cualquier aparato con tecnología moderna lleva un componente informático estudiado, creado y analizado por estos profesionales.
No pertenezco al colectivo, pero por circunstancias de la vida esta problemática me afecta en gran medida por lo que, de alguna manera, lo vivo muy directamente.
Una total injusticia.
Espero, Ingenieros de Primera, que vuestra lucha llegue a buen puerto, y que ahora que estamos en período electoral dónde se reparten dádivas a diestro y siniestro para captar votos, valoren el vuestro aunque sólo sea porque en España sois muchos, tanto los titulados como los que estais en vías de serlo, y así, aunque solo sea por eso, os concedan en estos momentos, un poquito de atención para resolver este entuerto.
Este video está colgado en la red. Espero que entreis a verlo, merece la pena
Tengo una pregunta para Usted








domingo, 17 de febrero de 2008

Las Mamblas

(Foto: Monasterio de S. Pedro de Arlanza) (más fotos)
Nuevamente partimos desde Covarrubias subiendo por el camino que conduce a Hortigüela, sólo que esta vez, una vez pasada la cuesta, tomamos la desviación que a mano izquierda acerca a la fuente y a la carretera de Soria.
Comenzamos el ascenso a la Mambla subiendo a media ladera, atravesamos el pinar y bordeando el farallón buscamos alguna pequeña brecha por la que subir a la cima y poder llegar al punto geodésico.
Nada más poner los pies en la enorme explanada comencé a observar piedras apiladas con formas. Formas de tumbas, palabras escritas, cruces, marcas, señales..... Experimenté una extraña sensación. No, aquello no me gustaba y desee bajar de allí lo antes posible. Luego estaban aquellas rachas de aire tan fuertes que no permitían ni siquiera que pudieramos escucharnos unos a otros. Los malos recuerdos llenaron mi mente.
Todo se remonta a nuestra salida a la Tesla de hace dos años.
Fue un ascenso sin contratiempos, pero al llegar al final el viento soplaba con tal fuerza que era incapaz de seguir en pie y tomé toda las precauciones posibles, estábamos muy cerca de los cortados. Terminé desplazándome tumbada para evitar males peores.
Bajamos unos veinte metros, buscando un lugar al abrigo de las rocas, para poder comer.
Algunos no pudieron acabar el postre. El viento arreciaba de tal forma que nos dimos cuenta de que aquello era algo muy serio.
Comenzamos el descenso y sin haber llegado a andar cincuenta metros tuvimos quee tumbarnos en el suelo, agarrados a las piedras con una mano y fijando el bastón con fuerza a la tierra. Soplaba tan fuerte que levantaba mis piernas. Me dolían los brazos de la fuerza que tenía que hacer para no echar a volar.
Nadie podía ayudar a nadie, todos estábamos igual, y dispersos por el camino.
Los que se habían quedado más arriba tuvieron peor suerte. Mi marido"voló" por los aires y rodó más de 100 metros cuesta abajo por el terraplen. Por suerte no se dió en la cabeza con ninguna piedra. Todo quedó en arañazos y magulladuras. A N. con sus 90 kilos, lo levantó y desplazó más de 10 metros, perdió las gafas.
Fueron unos minutos interminables. Creí que no salíamos de aquella.
Hubo un minuto de "respiro". A la voz de "venga, ahora", salimos corriendo cuesta abajo.
No paramos hasta que notamos que la propia montaña paraba el aire.
Nos esperamos unos a otros junto al único árbol de aquel trozo del camino. Una risa nerviosa y contagiosa se apoderó de nosotros. Estábamos todos y eso era lo importante. Los golpes se curan y las gafas se sustituyen fácilmente.
La fuerza de la naturaleza con la que es imposible luchar, te puede llevar a que un día agradable se convierta en una auténtica pesadilla.
Pero volviendo al momento actual.
Bajamos de la Mambla y comimos al abrigo de los muros de la ermita de Nta.Sra. de las Mamblas.
Ya de vuelta a Covarrubias vimos un comedero de buitres (se encuentra en el mismo camino). Se podían observar algunos esqueltos de animales; el olor era nauseabundo.
Teníamos, aún, tiempo de sobra por lo que nos dimos un paseo por Covarrubias. Entramos en la Colegiata y volvimos a Burgos haciendo una parada en el Monasterio de S. Pedro de Arlanza.
Cuando pasamos junto al Torcón, recordé los domingos de verano pasados allí, guisando la paella, asando las chuletas o la morcilla o los chorizos... ummmm. ¡quedan tan lejos aquellos tiempos!, desde los incendios de Guadalajara que comenzaron a prohibir hacer fuego en verano.
Pero no es verano. Por lo tanto, ya está decidido, algún domingo una ruta cortita y a la vuelta, a coger leña del monte para asar unas chuletas en el Torcón. ¡¡¡¡ Tenemos que quitarnos el mono!!!!

domingo, 10 de febrero de 2008

Villa Romana de Santa Cruz


(Foto: aljibe) (más fotos)
Salimos de Burgos sin un rumbo definido. Entre nosotros alguno no se encontraba muy bien, pero las ganas de marcharse de la ciudad después de dos semanas de resaca era suficiente motivo para olvidarse de todo.
La niebla, muy espesa, hizo que nos decantáramos por la zona sur, pues normalmente siempre suele estar más despejada.
Y así fue. Nada más comenzar el descenso de la Varga la niebla desapareció. Destino, Baños de Valdearados para hacer la ruta del Vallejo del Lobo. Corta, sencilla, bien señalizada. Un pequeño paseo, suficiente para quitar el mono a cualquiera.
Pero antes, y como yo nunca había visitado la Villa Romana de Santa Cruz (S.IV) paramos.
Nuestra sorpresa fue cuando, siendo domingo, la encontramos cerrada y con un cartel que decía "domingos de Octubre a Junio, visitas previa cita en el teléfono 947534229" (lo pongo para que si a alguien se le ocurre pasarse por allí, que lo tenga en cuenta, no vaya a ser que cuando llegue se lleve la sorpresa del siglo).
Resignados nos acercamos al pueblo. Ya en Baños de Valdearados aparcamos el coche y nos preparamos con nuestras mochilas para comenzar la caminata. Pero, lo que son las cosas, hubo quien se encontró con un conocido, le comentó lo sucedido y nos propuso ir a casa de la persona encargada de enseñar la villa. Y, efectivamente, la guía nos dijo que en quince minutos ella estaría disponible y podríamos verla.
Con nuestras mochilas y teniendo en cuenta que está cerca del pueblo, nos acercamos. Previo pago de 1,50€/persona accedimos al recinto y muy amablemente y con conocimiento de lo que hablaba ( no como un papagayo como ocurre en otros lugares), nos explicó los mosaicos muy bien conservados, de las tres estancias que componen la visita. No estaba permitido hacer fotos en el interior. Bueno, pues un triptico o unas postales o algo parecido sería suficiente para llevarme un recuerdo (pensé yo).
Pero mi sorpresa fue mayúscula cuando, después de salir echo un vistazo al papelín en cuestión y me encuentro con que mi recuerdo es sólo agua de borrajas. Del mosaico principal (el de Baco), sólo sale un trocito en color y en blanco y negro tamaño enano y en dibujo (que no foto) el mosaico completo. De los otros dos sólo un par de esquinitas.
Ya de mal humor hice fotos del exterior.
Tengo mis dudas de que los encargados de Turismo de la Junta entiendan y piensen con la mentalidad de un turista y que ellos mismo lo hayan sido en alguna ocasión. SEÑORES O SEÑORIAS DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEON, por si no lo saben, al turista, por regla general, LE GUSTA LLEVARSE UN RECUERDO DE LOS LUGARES QUE VISITA, una postal hubiera sido suficiente, pero no, no había postales. Acustumbrados como estamos (algunos) a ir pagando por todas partes cuando quieres ver algo, pues como que 0,25€ más no perjudica a nuestras economías y si Uds. no quieren comercializar unas postales, por lo menos dejen fotografiar, que en este caso concretamente, no puede dañar la obra, pues más daño le ocasiona su situación medio a la intemperie.
Y ahora un comentario. Merece la pena acercarse a contemplar estos mosaicos.
Tres salas, la principal en honor a Baco y con representación de los vientos en figuras de animales, una segunda con bustos femeninos y una tercera sala el Triclinium o comedor romano con un pasillo lleno de cenefas de diferentes dibujos. Son preciosos, alguno parece una alfombra persa totalmente simétrica. Sus cenefas, sus nudos de la sabiduría, rosetones, cráteras, rombos, octógonos, hojas, leones, panteras, bustos, y un sinfín de detalles que pasan desapercibidos salvo que haya quién te los resalte.
Y algo que aprendí y nunca había caído en la cuenta. A pesar de ser una civilización tan avanzada, los romanos no tenían chimeneas en sus cocinas, (éstas no llegaron a la Península hasta la invasión de los árabes ) símplemente tenían unas ventanas a la altura del fuego para poder ventilar. Otra cosa, en las casas como la que vimos (pudientes) tenían fregaderos junto a las cocinas, con agua corriente, ¿el sistema? pues se piensa que tipo esclusas o algo similar.
Y lo último, en las calzadas romanas y cada cierto espacio, había como una especie de bancos que se utilizaban para descansar y también como ayuda para subir a los caballos. Aún no se conocía el estribo en el mundo romano. También nos llegó con los árabes.
Y yo me pregunto: en las películas de romanos ¿ por qué salen estribos? ¿ o lo he soñado?.

lunes, 4 de febrero de 2008

¡ Qué felicidad !

(Imagen sacada de www.tovkal.wordpess.com)
Hace tiempo que no disfrutaba de un fin de semana en casa, al calor de la caldera de gas, (calor de hogar hace años), sin prisas, sin agobios, sin nada en qué pensar, relajada, haciendo cosas por hacer algo, por capricho.
He tenido tiempo para ver películas,( que por cierto y para variar, algunas eran entretenidas), para leer, para cocinar cosas nuevas, para dormitar, para relajarme, para aburrirme, para dejar la mente en blanco, ..... ¡ y qué bien se está así!. Ayudó mucho el teléfono ¡ no sonó!, y que me prohibieran usar el ordenador ( lo tenían confiscado, ¡ estos exámenes!).
Y todo porque el tiempo había anunciado lluvias para el domingo.
Había que quedarse en casa forzosamente, pero en vez de desanimarme lo tomé positivamente y decidí sacar partido al fin de semana de otra manera.
Sé que la ciudad estaba animada, estamos en Carnaval. Seguro que la Peña Castellana cantó sus chirigotas el domingo en la escalinata de la puerta del Sarmental, pero así como otros años me ha gustado bajar a verles (suelen estar geniales con sus ocurrencias) este año la pereza me tenía dominada. Bendita pereza cuando surge de vez en cuando.
Pero, por aquello del tiempo libre, la mente da muchas vueltas a todo. Desee que el próximo domingo hiciera buen tiempo, y salir al monte, que la Semana Santa sea diferente y no nos agüe el "acueducto" para poder visitar algún lugar de España. (no recuerdo ningún año con buen tiempo, caiga en las fechas que caiga) . Pude hojear algún libro de viajes y localizar destinos para futuras salidas.
Y llegó el lunes y otra vez la rutina del trabajo y del día a día y nuevamente vuelvo a soñar que llegue el domingo para poder salir de la ciudad, huir de los agobios, de las prisas, de los horarios y caminar y cansarme y respirar oxígeno y llenarme de barro y perderme y.................... y sobre todo, disfrutar de grata compañía.
Un fuerte abrazo para N. y F. que acaban de pasar por un mal trance. Espero que nos veamos el domingo. La vida sigue.

martes, 29 de enero de 2008

Hotel General Yagüe(*****)

En las grandes ciudades estos hoteles están muy solicitados. En Burgos supera las 300 camas pero siempre está al completo. La atención personal suele ser buena pero pecan a la hora del descanso: es muy difícil conciliar el sueño.
Este fin de semana "decidí" tomármelo largo, largo y "hospedarme" en un cinco estrellas de viernes a domingo, para poder disfrutar al completo de los servicios que ofrecen a la carta. Elegí el General Yagüe.
Si eres "un buen cliente", contarás con extracciones de sangre, electrocardiogramas, monitorizaciones, scaners, servicio de aseo personal, servicio de "chofer" privado, "licores gran reserva" por vena, (para que los puedas saborear mejor), controles de tensión, controles de temperatura...... todo ello amenizado por un ir y venir constante del personal que intenta hacerte la estancia " lo más agradable posible" para que no desees volver a ir por allí en muchos muchos lustros y así poder dar cabida a otras personas interesadas en estos servicios de lujo.
Normalmente en los primeros momentos, y si se te "da" todo muy bien, tienes pendiente de tí un mínimo de tres o cuatro personas de un buen nivel profesional para que vayas captando e intuyendo lo que vas a "disfrutar". Dispondrás de un apartado individual con numerosos avances tecnológicos a tu disposición.
Conforme pasen las horas y después de estar a cada momento preguntándote si estás a gusto con el servicio, deciden llamar al "chófer" para que te lleve a recorrer diferentes estancias del "hotel". Disfrutarás de los nuevos ascensores, tendrás prioridad y por una vez en tu vida, te permitirán ponerte el primero en la fila para contemplar interiormente el scaner y mirarás con prepotencia a los que con cara de tontos ven como su cita se ha demorado unos minutos más por tu llegada. Ellos no tienen aún el pase para el hotel y a tí ya te tienen reservada cama en una de las mejores suites.
Después de seis horas enseñándote lo mejor del hotel, deciden que ya es hora que descanses, pues el circuito turístico ha sido muy ajetreado.
Te suben a la "suite". Te colocan junto a la ventana para que puedas contemplar el amanecer y la luna. Lo malo es que tienes una compañera de habitación no muy charlatana, súmamente discreta con una edad razonable para poder compartir con ella tus vivencias, es más o menos de tu edad (89 años), pero ella tiene más "suerte" que tú. Es "mejor cliente". Tiene a su disposición más personal, le atienden diariamente un mínimo de 10 personas entre turno y turno de trabajo. Su "fidelidad" ha hecho que se desvivan con ella y no se conforma con estar tranquilita y disfrutando de las vistas y de los licores, exige su aseo diario, sus curas diarias, alimentarla, moverla, cambiarla de postura.... y todos corren a servirla, la tratan con cariño, con buenas palabras, pero ella a veces gruñe y protesta ¡ no sé qué más puede pedir!.
Llega la noche y como ha sido un día muy movido tienes ganas de descansar. Pero el personal que tienes a tu servicio entra unas veces a cambiar los licores, otras a poner dos en uno, otras a ver si estás a gusto y ya descansas y cuándo, por fin, parece que no tienen más que hacer y en el mejor de los sueños, aparece un "vampiro" a chuparte la sangre.
Amanece y al poco te enteras de que allí, en tu propia cama, dos días antes se ha ido al San José una clienta. Uff, comienzas a sentir unas ganas locas por marcharte. Pero no te dejan, dicen que aún te queda mucho disfrute.
Te pasan la comida personalizada, y piensas: "así no funciona un buen hotel". El problema es que o comes eso o no hay más porque encima te lo controlan y lo apuntan todo para ver si ha merecido la pena darte la oportunidad que te han dado.
Y pasan las horas y vienen a visitarte los amigos o la familia y te cuentan hablan sobre el día tan bueno que está haciendo, y que mañana haremos esto o haremos lo otro, pero tú piensas : "¿no será envidia que me tienen?".
Por fín llega el domingo y el responsable de todo aquello te hace el honor de acercarse a tu cama y en privado te dice: "Tiene que dar paso a nuevos clientes, por lo que le voy a dar su diploma de asistencia y puede marcharse. Nosotros hemos acabado la labor con Ud."
Y te marchas como loca pensando en no volver nunca más y dejar paso a otras personas interesadas en este servicio de alta calidad.

lunes, 21 de enero de 2008

Toda una aventura


(Foto: Caballos en Covarrubias, casi sin luz ) (más fotos)
Salimos de Burgos con una hora de retraso sobre el horario previsto.
La carretera estaba muy peligrosa por la espesa niebla que nos acompañó hasta Cuevas de San Clemente. Total, que llegamos a Covarrubias con casi hora y media de retraso.
Comenzamos la ascensión por el camino que conduce a Hortigüela. Siguiendo las señalizaciones tomamos el desvío hacía el Monasterio de Arlanza para llegar al Pozo Azul.
Cuando llegó la hora de comer, y ante la certeza de que aún estábamos lejos de nuestro destino, nos desviamos del camino y paramos junto a unas tenadas abandonadas.
Convencidos de que nos sobraba tiempo, emprendimos el regreso a un ritmo relajado. Aún así decidimos ir atajando. Lo hicimos una vez, salió bien, pero la segunda.......aquí fue cuando comenzó la verdadera aventura de esta salida.
Disfrutábamos del paseo, de la conversación y hubo quién se subió a una construcción que encontramos suspendida en el aire al abrigo de los árboles, posiblemente un lugar utilizado para observar a los animales en su habitat natural. Estaba construida de madera, tapizada de moqueta, con ventanas de cristales. Nos reímos un rato pues se bromeó con pasar allí una noche.
Las Mamblas, a nuestra derecha, eran nuestro punto de referencia. Ibamos bien. Pero al pronto desaparecieron de nuestra vista, lo mismo que el camino que ya no era ni una triste senda.
Las risas y la relajación inicial dieron paso a la cruda realidad: estábamos perdidos enmedio de un bosque de enebros, sabinas y encinas.
Sin pensarlo dos veces tomamos la decisión de comenzar a descender habriéndonos paso entre los árboles. Sabíamos que a nuestra izquierda estaba la carretera ¿A qué lugar llegaríamos?. Eso era lo de menos. Pero el tiempo apremiaba. Sólo nos quedaba una hora, o tal vez menos, de luz solar.
Encontramos una torrentera y la seguimos. Luego un camino con pisadas de caballos y lo seguimos. La senda era fácil y lisa por lo que pudimos aligerar el paso a tal velocidad que se convirtió en un "rompe piernas".
Al mismo tiempo que perdíamos altitud el bosque se cerraba y el sol comenzaba a reflejar en la copa de los árboles un tono más rojizo, nada deseable en la situación en la que estábamos.
Por fin se acabó el bosque y entramos en unos campos arados, respiramos, sólo de momento. Seguíamos sin ver nada y encima el camino comenzaba a ascender. Al cabo de un rato escuchamos el sonido de coches y a nuestra derecha vimos los chalets de los ingenieros (así los conocemos nosotros) y de frente la carretera.
Aún nos quedaban, calculamos, unos tres o cuatro kilómetros para llegar. Fueron los peores. Pisando asfalto los pies se recalientan muy deprisa y no podíamos perder el ritmo; si se echaba la noche, allí en plena carretera, podíamos ser presa fácil de cualquier coche. Nadie llevaba nada reflectante que pudiera delatar nuestra presencia a los conductores.
Por fin el cartel de Covarrubias. Lo habíamos conseguido. Llegamos aún con algo de luz solar.
Entramos en el pueblo llevando puesto tan sólo un jersey fino y mucho sudor. Aunque había tan solo 6ºC, estábamos tan estresados que ni lo notábamos.
La mente ordena al cuerpo hacer cosas, en ciertas situaciones, que en frío todos diríamos que somos incapaces de realizar.
Total, que el atajo hizo que una ruta sencilla y relajada se convirtiera en 22 kilómetros y muchos nervios.
Por suerte todo ha quedado en pura anécdota; pero tengo la total seguridad de que "habrá que tomar" más atajos otros días. No es la primera vez que nos perdemos, pero hay que reconocer que aunque en ese momento se pasa bastante mal, al final resulta ser lo más interesante del día.
P.D. No es masoquismo, es aventura.

martes, 8 de enero de 2008

Siempre se puede hacer algo

(Foto: Plaza del Coso de Peñafiel) (más fotos)

No están los cuerpos para caminar. Un buen trancazo que me tiene muy floja ha hecho que nos decantemos por una salida de tipo turístico.
Nos adentramos en tierras vallisoletanas comenzando nuestro recorrido en Encinas de Esgueva y su castillo de los Aguilar (S.XIV).
Visitamos la torre del homenaje del castillo de Villafuerte de Esgueva recuperado por la asociación Amigos de los Castillos.
En Cogeces del Monte vimos el lugar etnológico dedicado al pastoreo, los chozos, las ovejas......
Por la carretera dirección Peñafiel nos paramos en el monasterio en ruinas de la Virgen de Armedilla del que no queda nada más que cuatro paredes pero aún se puede apreciar la enormidad de su templo que conserva dos o tres ménsulas. El pórtico, por lo visto, está en Valladolid y el tímpano en ¡¡ Kansas!! (lástima), el retablo (quiero recordar) está en Riaza.
Aunque en ocasiones anteriores ya habíamos visitado, nos dimos un paseo por las calles de Peñafiel, y nos volvimos a recrear en su plaza del Coso, la Iglesia de San Pablo con su ábside mudéjar y a su costado con una ampliación plateresca. No subimos al castillo por la hora que era.
Curiel de Duero, a pocos kilómetros de distancia, con su castillo restaurado y convertido en hotel, fue nuestro punto y final de la ruta.